Directrices de la OMS sobre intervenciones de autocuidado para la salud y el bienestar (Revisión 2022)
29/07/2022. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado una revisión de la directrices sobre intervenciones de autocuidado para la salud y el bienestar.
Las intervenciones de autocuidado se encuentran entre los enfoques más prometedores e interesantes para mejorar la salud y el bienestar desde el punto de vista de los sistemas de salud y de las personas que las utilizan.
La atención primaria de salud juega un papel destacado en este ámbito. Los tres elementos principales de la atención primaria descritos en la Declaración de Astaná de 2018 son:
- Satisfacer las necesidades de las personas mediante la prestación de servicios de salud amplios e integrados (incluidos los servicios de promoción, protección, prevención, curación, rehabilitación y cuidados paliativos) a lo largo de toda la vida y priorizar la atención primaria de salud y las funciones esenciales de salud pública.
- Abordar de manera sistemática los determinantes más amplios de la salud (incluidos los factores sociales, económicos y medioambientales, así como las características y los comportamientos individuales) mediante políticas basadas en datos probatorios y medidas en todos los sectores.
- Empoderar a las personas, familias y comunidades para que optimicen su salud al convertirlas en defensoras de las políticas que promueven y protegen la salud y el bienestar, en codesarrolladoras de los servicios de salud y sociales, y en cuidadoras de sí mismas y de otros.
Así mismo, mediante la promoción de la salud, las personas pueden tener un mejor control de su propia salud. La promoción de la salud incluye una amplia gama de intervenciones sociales y medioambientales destinadas a beneficiar y proteger la salud y la calidad de vida de cada una de las personas mediante el abordaje y la prevención de las causas básicas de la enfermedad, y no solo centrándose en el tratamiento y la cura. La OMS recomienda diversas intervenciones de autocuidado para la promoción de la salud, tales como la mejora de la nutrición y el ejercicio físico, pero también recomienda que existan elementos facilitadores esenciales que sirvan como base para su promoción, como conocimientos sobre la salud.


